7 hábitos diarios que dañan tu salud

La inactividad física, la comida rápida o el estrés no hacen más que dañar tu salud. Toma nota y haz algo para eliminarlos de tu rutina diaria. Tu cuerpo y mente te lo agradecerán.

Aquí te dejamos una lista de malos hábitos que muchas veces no caemos en cuenta que los tenemos y están dañando nuestra salud, evítalos:

1. Saltarte el desayuno
¿No desayunas por falta de tiempo o miedo a engordar? ¡Error! Aumentarás de peso porque tendrás más hambre durante el resto del día y seleccionarás peor los alimentos, tendiendo a comer los más grasos y ricos en azúcares simples.

2. La comida rápida
Beber un zumo vegetal o de fruta natural, o tomarse cuatro nueces es totalmente recomendable en una dieta sana. Son los llamados snacks saludables. Ahora bien, si hablamos de otro tipo de snacks  como golosinas, papas fritas, chocolates u otros caramelos, está claro que van a ser perjudiciales para nuestra salud.

3. Cenar tarde
Cenar tarde hace que tengas más problemas para un descanso adecuado porque tu organismo tendrá que hacer la digestión en las horas en que estás durmiendo.

Por otro lado, acumularás más “hambre” y acabar ingiriendo muchas más calorías de las recomendadas, que ya no quemarás pues te retirarás a dormir. Recuerda que la cena no debería suponer más del 20% de la energía total de tu dieta.

4. La vida sedentaria
Es una de las 10 causas principales de mortalidad, morbilidad y discapacidad y constituye el segundo factor de riesgo más importante para la salud tras el tabaquismo.

La inactividad hace que se debiliten tus huesos y pierdas masa muscular. Te sientes más débil y tus posibilidades de padecer artritis, artrosis u osteoporosis serán mucho mayores en el futuro.

5. No cuidar tu vista
Los adelantos tecnológicos de la vida moderna provocan que un gran número de personas se vea obligado a pasar mucho tiempo delante del ordenador, así como de otros dispositivos electrónicos. Esta elevada demanda visual, unida a factores ambientales, ha traído como consecuencia la aparición de un conjunto de síntomas que han sido descritos como síndrome visual del ordenador (SVO).

Este síndrome, que afecta a tres de cada cuatro trabajadores incide en su calidad de vida y se caracteriza por síntomas como ojos secos, dolor de cabeza, fatiga visual, visión borrosa y doble y dolor de cuello, espalda u hombros.

Si este es tu caso, procura evitar los reflejos, tener una buena iluminación, hacer pausas, parpadear para humedecer los ojos y, en caso de que sea necesario, aplicar lagrimas artificiales.

6. Estar siempre estresado
Con el tiempo, los efectos del estrés pueden acumularse en el cerebro y en el cuerpo. Esta clase de estrés a largo plazo, o crónico, puede debilitar el sistema inmunológico y ponerte en riesgo de sufrir distintas enfermedades, desde simples resfriados hasta enfermedades más graves.

Cuando sientes estrés, tu cuerpo crea una hormona llamada cortisol, que ingresa en el flujo sanguíneo. Por breves períodos, el cortisol puede ayudar a regular muchas de las funciones naturales del cuerpo, incluso el sueño, el peso, la presión arterial y el nivel de azúcar en la sangre. Sin embargo, cuando tienes estrés a largo plazo, los niveles de cortisol permanecen elevados. Esto puede generar inflamación y un recuento más bajo de glóbulos blancos, dos problemas que pueden debilitar el sistema inmunológico.

7. Las preocupaciones
‘Pre-ocuparse’, como su nombre indica, significa ocuparse antes de tiempo y es obvio que no debes ocuparte ahora de cosas que todavía no han ocurrido. Esto significa que pones tu cuerpo en tensión y tu mente a trabajar, y no debes olvidar que las células que más energía consumen son las neuronas.

Además, cuanto más te preocupas por algo negativo, más queda tu mente secuestrada por las emociones de miedo, rabia o tristeza que estás sintiendo y, en vez de buscar soluciones para resolverlo, lo que hace es centrarse más en las características negativas de la situación creándose un círculo vicioso.