¿Conoces cuáles son los 5 venenos blancos y por qué son llamados así?

El azúcar, el arroz blanco, la leche la harina y la sal conforman la lista de los llamados venenos blancos, pero ¿a qué se refiere este término?

En muchas ocasiones entendemos como una dieta saludable evitar consumir grasas o carbohidratos, a lo que sumamos ejercicio y respetar los horarios de comida. Pero también hay alimentos que han estado en nuestras comidas desde siempre y que no son tan “sanos” como creemos.

Se trata de la harina refinada, el azúcar refinada, la sal refinada, el arroz refinado y la leche de vaca: son los llamados “venenos blancos”. No sólo tienen pocos nutrientes sino que además son en parte responsables de muchas enfermedades que sufre el consumidor de hoy. La obesidad, la tensión arterial alta, la diabetes, la depresión y últimamente incluso la muerte prematura son problemas relacionados con el consumo de estos alimentos.

Arroz y harina de trigo
Ambos son elementos que se venden muy procesados y refinados. Decir esto es lo mismo que decir que están privados de sus nutrientes originales. Hoy en día vemos como se vende el arroz natural, el común y el que debería ser normal, como un producto gourmet. El arroz blanco es una invención de la industria alimentaria que no tiene por qué tener cabida en nuestra cocina. No lo necesitamos.

De lo único que no se priva al arroz y la harina es del azúcar. Esto afecta muy negativamente a nuestra salud.

Azúcar
Está presente en casi todos los productos procesados, crea adicción y lo consumimos de forma excesiva. Aun así no se recomienda reducir el consumo sino eliminarlo si es posible. El azúcar nos mata.

Muchas empresas de la industria alimentaria, obsesionadas con la venta masiva, han incluido azúcar a sus productos conscientes de que dispara los niveles de dopamina y crea un vínculo positivo con el producto que crea adicción en el cliente. A veces la adicción que puede producirnos el azúcar es mayor a la del alcohol o algunos estupefacientes.

Leche de vaca
La leche que se vende hoy en día tiene el mismo problema que los otros alimentos, está muy procesada. Sin embargo el caso de la 'mala leche' tiene un componente animal importante.

El mal trato a las vacas y el estrés producido por la mala calidad de vida hace que la leche empeore. Además, a la vaca, se le inyectan antibióticos y hormonas enfocados a mejorar la producción cuantitativamente pero que son venenosos cuando pasan a la leche.

La leche que compramos en el supermercado en el cartón es tóxica y no debemos beberla.

La sal
¿Lo habías pensado antes? Seguro que a estas alturas ya has pensado en ello. La blancura de la mayoría de los productos no es algo natural. Es, de hecho, algo industrial y que ofrece una apariencia artificial al producto que resulta "más atractiva".

La sal blanca está muy refinada y procesada, carente de sus nutrientes naturales y hace daño a nuestro organismo cuando la incorporamos en nuestras comidas.