Lo que debes saber sobre el Trastorno Afectivo Bipolar (TAB)

El Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) es una enfermedad crónica y recurrente, que se estima tiene una prevalencia de 2 a 3% en la población mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la sexta causa de discapacidad en el mundo.

Según explica el doctor Alberto Aedo, médico psiquiatra y Jefe de la Unidad, el TAB es una enfermedad crónica pero controlable. “Los pacientes deben comprender que no tienen culpa por tener la enfermedad, pero sí una activa responsabilidad en su cuidado”. Sin el adecuado tratamiento, se puede generar mayor deterioro funcional (como por ejemplo mayores dificultades en rendimiento académico y laboral, en relaciones sociales y familiares y en actividades recreativas). El vincularse a un tratamiento multidisciplinario permite realizar una vida normal, que incluye estudiar, trabajar y formar familia.

¿QUÉ ES EL TRASTORNO BIPOLAR?

Antiguamente conocida como “enfermedad maníaco-depresiva”, el trastorno afectivo bipolar es una enfermedad que afecta el cerebro. Los que sufren de este trastorno pueden experimentar cambios de ánimo inusuales, cambios en la energía y el comportamiento. 

Riesgos

Las causas del trastorno bipolar no se comprenden bien aunque se cree que varios factores se combinan para causar esta condición. Estos factores incluyen desequilibrios químicos en el cerebro, factores genéticos (a veces la bipolaridad es hereditaria) y factores ambientales (como eventos traumáticos en la niñez y otras circunstancias estresantes de la vida).

Síntomas

  • Las personas con un trastorno bipolar experimentan episodios de euforia y de depresión. Estos episodios pueden ocurrir con semanas, meses o años de separación. Durante los episodios depresivos la persona tiene el ánimo decaído, poca energía, menos motivación y dificultad para concentrarse. 
  • Puede aumentar de peso y sentir que sus movimientos y pensamientos se tornan lentos y menos espontáneos. 
  • Durante los episodios maníacos, la persona se siente llena de energía, hiperactiva y capaz. El estado de ánimo puede ser eufórico o irritable, puede haber conductas irracionales e impulsivas y una aceleración del pensamiento y el habla. 
  • Además, estas personas necesitan dormir menos horas. 
  • Durante ambos tipos de episodios es posible que se adviertan síntomas psicóticos como delirios y alucinaciones. Los episodios depresivos y maníacos pueden ocurrir en cualquier orden, con o sin pausas entre ellos, e incluso ocurrir a la vez. 
  • En muchas personas, los episodios de depresión o manía pueden ser desencadenados por eventos estresantes de la vida.

Causas

En la actualidad se desconocen las razones exactas por las que una persona puede desarrollar un trastorno afectivo bipolar. Éste pudiera desencadenarse debido a cambios en el sistema nervioso o en las sustancias químicas del cerebro; sin embargo, se cree que en el mismo intervienen diversos mecanismos.
 
Algunos factores aumentan las probabilidades de padecer de un trastorno afectivo bipolar:

  • Tener un familiar cercano con trastorno afectivo bipolar puede aumentar el riesgo. Si tu madre, padre, hermano o hermana sufre de dicho trastorno, tus probabilidades son, aproximadamente, 6/100 de padecer de trastorno afectivo bipolar tipo 1 y 3/100 de padecer de trastorno afectivo bipolar tipo 2.
  • Los acontecimientos estresantes, tales como la ruptura de una relación o una enfermedad física, pueden ocasionar un trastorno afectivo bipolar.
  • Un desequilibrio químico en el cerebro.
  • Diferencias estructurales en el cerebro.

Diagnóstico

El diagnóstico del trastorno bipolar se basa en la evaluación clínica por parte del especialista en Psiquiatría. Presenta síntomas y signos bastante característicos, lo que hace que no sea necesario, en muchos casos, realizar ninguna otra prueba diagnóstica.

Entrevista diagnóstica.

Si se sospecha que puede tener una causa orgánica, conviene realizar otras pruebas como la resonancia magnética, analíticas y valoración por otros especialistas.

Pruebas de psicodiagnóstico.

Tratamiento

  • Autoayuda
  • Medicamentos
  • Terapias de conversación
  • Tratamiento hospitalario

No dudes en buscar ayuda con un médico especialista si consideras que necesitas una evaluación médica al presentar uno o varios de estos síntomas.